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23 abr. 2017

Mi opinión sobre algunas cosas


Hola mis queridos amantes del olor a libro nuevo y café!
Esta mañana vi un video de Javier Ruescas en el que daba su opinión sobre el informe de lectura de la Federación de Gremios de Editores de España 2017. Javier en este habla un poco del contenido del informe y expone las cosas en las que su opinión no concuerda con la del Gremio de Editores.  En la descripción del video, Javier amablemente comparte en link donde se puede  leer dicho informe, cosa que hice y es por eso que estoy escribiendo esto.

Antes de empezar debo aclararles que a pesar de que el informe fue escrito y publicado por expertos en la materia que tienen a España como su target principal, su opinión no es muy diferente a la que podría tener un grupo de lectores o editores  con pensamientos elitistas en Venezuela, Colombia, México o en cualquier parte del mundo. No importa de qué parte del mundo seas, si lees juvenil o las tendencias del momento eres propenso a encontrarte con un “lector de elite” que no solo descalificará tu lectura sino que además creerá que por la “autoridad” totalmente inventada que le da un clásico puede emitir como juicio que un libro juvenil no es igual a material de lectura.  
Con tan solo la primera página supe que debía escribir esta entrada y es que hubo una cosita que capto mi atención y me hizo cierto ruido, y es: Plan integral para el fomento del libro y de la lectura. Tal vez sea mi sexto sentido venezolano el que hace que desconfie de todo lo que empiece con las palabras “Plan integral”, puesto que en mi mente estas palabras cuando se juntan son sinónimo de fracaso y farsa, pero poniendo de lado mi desconfianza, les  puedo asegurar que lo que el Gremio de Editores plantea no va a funcionar a la escala que ellos creen que pueden llegar, y no va a funcionar gracias a sus pensamientos arcaicos y su doble moral.
Les explicó, quitando de lado el hecho de que ellos se burlan hablando despectivamente del trabajo de los lectores-creativos que nos traen semanalmente por diversas plataformas sus opiniones y recomendaciones de libros, fomentando así la lectura para un target juvenil de forma atractiva, tratan a los best-sellers actuales tan despectivamente como a los lectores que los recomiendan.
Lo curioso es que hay  partes en las que ellos hablan de clásicos y se refieren a ellos como los “best-sellers de la época”, por ejemplo, en uno de los primeros escritos del informe Alberto Manguel, nos habla de Don Quijote de la Mancha y lo llama: el best-seller del siglo diecisiete. Nos cuenta por encima lo que tuvo que pasar este libro antes de ser considerado un clásico, lo pone en un contexto actual (muy interesante por cierto) pero sobre todo lo trata con respeto.
En su aportación al informe Manguel escribe « Estos intelectuales como Carrasco son, me parece a mí, los peores de todos, porque tienen a su alcance los medios para imaginar un mundo mejor, menos injusto, y no lo hacen, o no lo quieren hacer. Carrasco es el prototipo del lector que disfruta de la literatura pero que no cree cabalmente en ella ».  Esta es una frase no solo describe (sin darse cuenta) a los lectores de pensamientos elitistas, sí que además es una de las muchas frases que pueden conseguir en el informe en las que me baso para decir que el Gremio de editores posee una doble moral. Ellos desean fomentar la lectura pero tratan a los libros actuales como material de poco valor, no creen que estos puedan convertirse en un clásico de la literatura solo porque “los jóvenes” lo leen.
Saben algo, el trabajo de Jane Austen tampoco fue apreciado por los críticos y catedráticos de su época y miren el alcance que han llegado a tener sus obras. Porque así funciona el mundo y la sociedad, no sabemos apreciar el trabajo actual, lo criticamos y juzgamos solo por no seguir los cánones antiguos, dejamos pasar los años antes de apreciar su valor. Seguramente el Gremio de Editores no ha leído autores como Javier Ruescas o Benito Taibo porque al año de publicación de sus obras les faltan un par de décadas y seguramente ellos creen que su contenido no sea lo suficientemente “bueno” como para dedicarle unas horas de su tiempo.
En caso de que piensen que mis ejemplos no son los más adecuados, ya que no todo lo que leemos y se publica posee la capacidad de perdurar en el tiempo, cojamos a George R. R. Martin el autor de la famosa saga Canción de Hielo y Fuego y a J.K. Rowling autora de la saga de libros de joven mago, Harry Potter. Ambos son autores conocidos no solo en el mundillo lector sino también en la sociedad actual, sus obras aún no son consideradas un clásico, pero no me sorprendería que dentro de unos veinte o cincuenta años se consideren de esta forma.
Por qué mis ejemplos son de autores de ficción y contemporáneo?  Porque  si van a la estadística de ventas que nos presenta el informe podemos ver que los libros juveniles, ficción y contemporáneos son los que generan más ventas. Aquí es donde entra una incongruencia dentro del informe, dicen que los jóvenes no leen, pero son ellos los que generan más ventas. Volvemos aquí con el pensamiento elitista por parte de cierto grupo de lectores, ellos a pesar de los números alegan que los jóvenes no leen, solo por el hecho de que prefieren leer a Rainbow Rowell que a Gutenberg.
Les cuento un secreto que posiblemente algunos pasaron por alto… Todos los lectores que en este momento están leyendo contemporáneo y juvenil van a creer como lectores, un día sentirán interés por los clásicos y en lugar de comprarse un ejemplar de Eleanor & Park se compraran uno de Romeo y Julieta, haciendo que el número de ventas de los clásicos y libros que los elitistas consideran como “libros serios” aumenten. El futuro del mundo lector posee un panorama esperanzador, puesto que los jóvenes cada día sienten más interés por los libros, es el presente de los lectores mayores de 20 años el que está bastante gris porque ¡Los adultos no leen!
Si van a una feria del libro podrán ver que el número de jóvenes cada vez es mayor al número de personas mayores. Por ejemplo, cuantos de sus padres o padres de sus amigos leen? Y cuanto al mes? ¡Ven! Son los adultos los que poseen un índice de lectura bajo, no los jóvenes.
Me enorgullecen los jóvenes lectores de esta generación, no poseen los prejuicios elitistas, leen lo que les gusta y porque les gusta, no temen darle la oportunidad a diversos títulos ya que cuando cogen un libro no están buscando al próximo gran clásico, buscan una escapada del mundo real, un tiempo para viajar y ampliar sus mentes. Los adultos por otra parte solo leen lo que ellos consideran como algo “serio” y miran con malos ojos todo lo demás.
Obviamente no trato de decir que los jóvenes no deberían leer clásicos, sé que a la larga los leerán, pero no como una de sus primeras lecturas, puesto que si tratas de abordar a un joven de 12 años con un ejemplar de la Ilíada o de los Miserables lo más seguro es que lo intimides y le crees un mal recuerdo de lo que (no) es la lectura, por consiguiente, que pierda el interés. Por eso y mucho más existen los libros juveniles y contemporáneos, para crearle interés y madures lectora a los jóvenes, para prepararlos para entender los clásicos. 
No apoyo que las escuelas obliguen a los jóvenes a leer los clásicos, deben enseñárselos más no a la fuerza, lo único que conseguirán de esa forma es alejarlos de la lectura. Deben darle la vuelta y buscar la forma de que vean a los libros como un portal a mundos maravillosos no como algo que da sarampión, una obligación o una pérdida de tiempo. Los profesores de castellano deben entender que si le das a un joven un libro que posee unas expresiones y modales que ya no se utilizan, huele igual que tu abuelita y posee unas hojas amarillentas solo generas repulsión.
Existen libros contemporáneos muy buenos, con grandes enseñanzas y que resultaran más entretenidos para un adolescente. Esto no significa que quiero que se erradique la enseñanza de los clásicos en el salón de clase, se necesita aprender de ellos para entender algunas referencias de la literatura actual; solo opino que en lugar de obligarlos a leer la Divina Comedia en menos de un mes le asignes un libro contemporáneo y le expliques de otra forma la Divina Comedia. Al menos mi profesora de castellano en la secundaria nos leía en todas las clases un poema o un relato corto, fue en sus clases que escuche por primera vez a autores como Poe, Neruda o García Márquez; cuando nos trataba de explicar algo utilizaba la cita de un clásico y los exámenes estaban repletos de citas. Y es que mi profesora entendía que la mejor forma de enseñar y fomentar algo a un joven es haciendo que este no lo vea como una imposición, algo aburrido o antiguo, sembrando el interés sutilmente.  
Por desgracia el mundo en el que vivo no ve con buenos ojos esto que acabo de decir, vivo en una sociedad prejuiciosa que creen en el adoctrinamiento (aunque ellos no lo llamen así) que solo ven un solo lado de la moneda y carecen los buenos profesores de castellano. Por eso que los jóvenes que el sistema no ha erradicado su interés por la lectura busca consuelo y nuevos títulos en internet, ingresando a foros y blogs o viendo videos en YouTube que hablen de libros.
Internet es una de las cosas más maravillosas que ha creado el hombre, si sabes utilizarlo de forma adecuada abrirás un puerta a miles de oportunidades, los lectores han encontrado una forma de conseguir nuevas lecturas, opiniones y amigos en internet y en las redes sociales. Los creativos encargados de hablar de libros, son una ayuda para conseguir nuevo material de lectura o para decidirte si un libro que estás pensando en comprarte o leer vale la pena o no.  Las personas que no hacen nada de esto piensan que es algo fácil y que cualquier persona lo puede hacer, no solo eso, que lo puede hacer mejor que tú. Poniendo eso último en un contexto del mundo de las recomendaciones de libros, muchos lectores de pensamientos elitistas piensan que pueden hacer un mejor trabajo y recomendar libros con verdadera calidad. En realidad importa poco quien posea la "mejor calidad" de lecturas, sino a cuantas personas logres incentivar a entrar en el mundo de la lectura. Eso es lo que no entiende los lectores que le importa más la "calidad" que tanto predican los "lectores de elite" en lugar de la fomentación.
En la segunda parte del informe, específicamente el aporte escrito por Julieta Lionetti, se habla de los Bloggers y Booktubers de una forma poco amable siempre con ese aire de lector elitista que ve por encima del hombro el trabajo de otros, más principalmente menosprecia las recomendaciones y lecturas de los Booktubers, puesto que al parecer se tiene en mejor estima a algunos  Bloggers por lo que su crítica hacia ellos no es tan dura. Se Habla con el nombre y apellido de blogs a los que los “lectores serios”  deberían darle una ojeada, pero, qué pasa con los blogs que hablan de libros juveniles como La coneja de Papel, Describiendo Mundos, Solo déjate llevar o mi blog? Somos población muerta porque no frecuentamos los clásicos o caemos en el mismo grupo de lectores en el que se etiqueto a los Booktubers?   

Les dejo esa pregunta para que la piensen y me la respondan en los comentarios.
Ya leyeron el informe de lectura de la Federación de Gremios de Editores de España 2017? Que les ha parecido?
Si no la has visto todavía, los invito a que lo leas, tal vez no todo porque son 240 paginas, pero si el escrito por Julieta Lionetti, es interesante el mal concepto que tiene de los que hablan de libros en internet y nuevos lectores, esos a los que ella llama millennials y asegura que han conocido los libros gracias a Harry Potter.
También los invito a que lean el aporte de Alberto Manguel, es el primer o segundo aporte y el que más me gusto.


¡Un abrazo muy grande con olor a café!
Bye bye

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